¿ Qué son los sueños ?
Durante milenios los sueños fueron considerados como un mensaje de los dioses, como una consecuencia de dolores de vientre, como puro disparate, como una traducción de deseos cotidianos cuyo cumplimiento se esperaba.
El extravagante lenguaje en imágenes del inconsciente fue interpretado de muchas formas por sacerdotes, por médicos, por charlatanes. Sólo lentamente estas interpretaciones adquirían carices más serios: se coleccionaban sueños y se comparaban, pero también se comparaba lo que se podía traducir a la vida real de las personas que los soñaban.
El afán de investigación de los antiguos babilonios, chinos, hindúes, egipcios y griegos nos ofrecen conceptos sobre los sueños que tienen validez hasta el dfa de hoy, aun cuando fueran reiteradamente falseados durante los últimos siglos. Aún se siguen viviendo las imágenes de los sueños de la misma manera, sólo que hace un milenio no se soñaba con aviones ni con autos, sino con carros de bueyes y veloces carros de combate, que eran conducidos a la batalla por cuatro caballos. Los intérpretes de los sueños de la antigüedad realizaban sus investigaciones como verdaderos científicos, de cuyos asombrosos resultados incluso los modernos psicólogos no pueden prescindir.
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Por lo tanto qué es el sueño? Cari Gustav Jung, sobre cuyos trabajos científicos aún hablaremos, lo explicó asf: "El sueño es una parte de actividad psíquica inconsciente, que tiene lo suficiente de consciente como para ser reproducible en estado de vigilia. En reglas generales el sueño es una creación extraña y singular, que se destaca por muchas "malas cualidades", como la falta de lógica, moral dudosa, conformación desagradable y una evidente contradicción o falta de sentido. Por eso a menudo se lo descarta como algo tonto, falto de razón o de valor."
El investigador de sueños F.W.Hildebrandt escribió en el año de nacimiento de Jung (1875) sobre el sueño: "El sueño a menudo nos deja mirar profundidades y pliegues de nuestro ser que casi siempre nos son vedadas en estado de vigilia. Nos trae tan finos chispazos del conocimiento de nosotros mismos, que al despertar nos queremos asombrar de los demonios que con ojos de lince nos miran a la cara."
"Haber investigado todas las clases y grados diferentes de los sueños significaría ser un conocedor del alma humana en un sentido mucho más profundo que cualquier otro." Con esto el poeta hizo suya la cognición del filósofo Aristóteles que le dio al sueño la denominación: espejo del alma. El suizo C. G. Jung se aferró a esta observación: "¡La imagen (del sueño) es el alma!"
También nosotros deberíamos adherirnos a este mensaje. |